Una buena estrategia de hidratación puede ser la diferencia entre rendir al máximo o "fundirte" a mitad de sesión. Aquí tienes una pauta sencilla por fases.

Antes de entrenar

Llega bien hidratado: bebe 400–600 ml de agua con electrolitos en las 2 horas previas. Empezar deshidratado penaliza tu rendimiento desde el primer minuto.

Durante el entrenamiento

En sesiones de más de 45–60 minutos o con calor, repón líquidos y electrolitos de forma regular. Un stick de Hydrup en tu botella te ayuda a mantener el equilibrio sin azúcares añadidos.

Después de entrenar

La recuperación empieza por rehidratar. Reponer sodio ayuda a retener el líquido y a volver antes a tu estado óptimo. Si entrenas con calor extremo, lee también nuestra guía de verano.

¿Entrenas a menudo? La suscripción te asegura tener Hydrup siempre a mano.